Las interpretaciones étnicas han
venido disfrutando de una larga y continuada tradición en la investigación
española. Especialmente durante los últimos años se ha venido viendo una serie
de estudios sobre la historia de la arqueología que se han caracterizado por un
notorio esfuerzo de sus autores por vincular práctica científica y poder
político institucionalizado. Ese interés ha surgido, sobre todo, de un ansia de
aprender el significado de la propia
disciplina, integradaen una
determinada contextualización histórica. De hecho, en última instancia, será
usada para poder explicar de forma coherente las principales líneas de
investigación, los sitios excavados, la filosofía museológica aplicada, los
artefactos encontrados, así como las políticas de educación y protección del
patrimonio arqueológica, oportunamente seleccionado, aprobado y aplicado. Para
ello, la identificación y caracterización de antiguos grupos étnicos ha sido un
tema recurrente. Tradicionalmente ha sido la edad del hierro, pero también
habría que mencionar la importancia atribuida, según cada época y contexto, a
otros componentes como el romano, visigodo e incluso judío.