En roma, al igual
que en Grecia, la ciudad y el campo formaron un todo inseparable.La ciudad tuvo un
papel fundamental como control del territorio. La ciudad no solo sera el núcleo
urbano, también el territorio que la circunda y sobre el que ejerce un dominio
y control político y de explotación económica. El ámbito rural romano es un
espacio plenamente antropizados, la mano del hombre se materializa en una
continua transformación del paisajes para su aprovechamento productivo. La
cultura urbana o ciudadana representa, en consecuencia, un alto nivel de
complejidad de antropizacion del
paisaje. La ciudad se dividía en las
siguientes zonas: Zona natural, un Sector
“antropizados” y finalmente el Centro: urbe o núcleo “antrópico” seria el centro neurálgico.
Con un carácter sagrado al que se acoge la ciudadanía para sentirse protegida
y ordenar, con la compañía y complacencia de los dioses, el cosmos propio.